Luis Gilberto Murillo arremete contra comentario de Petro: “Racializar el discurso es un error histórico”

Bogotá, 18 de julio de 2025 – La política colombiana se remeció luego de que el excanciller y actual embajador designado, Luis Gilberto Murillo, condenara públicamente un comentario realizado por el presidente Gustavo Petro durante el más reciente Consejo de Ministros. La frase, calificada como “imprudente y racialmente cargada”, se produjo en medio de un acalorado debate sobre un polémico nombramiento en el gobierno.


🗞️ El origen de la controversia

Durante la sesión, el presidente Petro respondió a críticas sobre la designación de un exactor porno y sindicalista como viceministro. Frente a la oposición expresada por la vicepresidenta Francia Márquez, Petro lanzó una frase que ha encendido el debate:

“A mí nadie que sea negro me dice que hay que excluir a un actor porno…”

La declaración generó un silencio incómodo en la sala, pero rápidamente trascendió a la opinión pública, convirtiéndose en un detonante para reabrir la discusión sobre racismo estructural y el uso del lenguaje por parte de figuras de poder.


📣 La respuesta de Murillo: firme y sin ambigüedades

Desde Estados Unidos, Luis Gilberto Murillo, referente de la comunidad afrocolombiana y reconocido por su trabajo en derechos humanos, reaccionó de inmediato. En un comunicado dirigido al país, expresó:

“No se puede racializar un debate político. Las diferencias ideológicas no se resuelven con referencias étnicas. Colombia necesita avanzar hacia una nación verdaderamente incluyente y este tipo de comentarios nos retroceden décadas.”

Murillo destacó la gravedad de usar el color de piel como argumento en un debate sobre idoneidad y mérito en el servicio público. Según él, hacerlo no solo divide a la sociedad, sino que perpetúa estigmas que generaciones enteras han luchado por erradicar.


📊 Reacciones políticas y sociales

El pronunciamiento de Murillo abrió la puerta a una cascada de reacciones:

  • Organizaciones afrodescendientes condenaron la frase y exigieron disculpas públicas.

  • Diversos sectores de la oposición tildaron el comentario de Petro como “una muestra de racismo institucional”.

  • En redes sociales, el hashtag #RacismoEnElPoder se volvió tendencia, alimentando un intenso debate sobre los límites del discurso presidencial.

Incluso sectores aliados al gobierno se vieron obligados a pronunciarse, algunos defendiendo a Petro por considerar que fue un “malentendido semántico”, mientras otros reconocían la necesidad de mayor cuidado en el lenguaje.


📌 Contexto más amplio: racismo y poder

El incidente ocurre en un momento en que Colombia enfrenta fuertes tensiones sociales y políticas. La administración Petro, que ha prometido equidad y justicia social, ahora se encuentra bajo escrutinio por un comentario que muchos interpretan como una contradicción con su propio discurso progresista.

Analistas recuerdan que el país, con una población afrocolombiana cercana al 10%, aún arrastra profundas desigualdades históricas. Para estos sectores, frases como la de Petro son un recordatorio de que el racismo no solo está presente en la sociedad, sino también en los espacios de poder.


🛑 ¿Un posible quiebre en la relación con Márquez?

La vicepresidenta Francia Márquez, símbolo del liderazgo afro y de las luchas territoriales, aún no se ha pronunciado directamente sobre el incidente. Sin embargo, cercanos a su equipo señalan que hubo molestia por el tono de la intervención presidencial.

El silencio de Márquez, en contraste con la contundencia de Murillo, es interpretado por algunos como un intento de evitar un choque frontal con Petro, pero también evidencia las tensiones latentes al interior del Ejecutivo.


📅 ¿Qué sigue?

  • Posibles disculpas: Crecen las presiones para que Petro emita un comunicado aclarando o rectificando sus palabras.

  • Debate legislativo: Algunos congresistas plantean discutir códigos de ética y lenguaje inclusivo en la administración pública.

  • Movilización social: Colectivos afro anuncian jornadas pedagógicas sobre racismo estructural y el rol del Estado.


📝 Conclusión

El episodio deja en evidencia cómo el lenguaje, especialmente en boca del jefe de Estado, puede construir o destruir confianza. Más allá de una frase desafortunada, lo ocurrido refleja una deuda histórica en materia de respeto y reconocimiento a la diversidad étnica de Colombia.

Luis Gilberto Murillo, con su llamado a no “racializar el discurso”, plantea un desafío directo no solo al gobierno de Petro, sino a toda la clase política: demostrar que la igualdad es más que un discurso y que se materializa en cada palabra y decisión.

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