Un informe de inteligencia recientemente revelado describe una organización criminal peligrosa y sofisticada, conocida como la Nueva Junta del Narcotráfico, que actúa según un esquema asociativo horizontal. Esta estructura no opera de manera piramidal, sino como una red flexible e interconectada que integra a viejos capos colombianos, mafias europeas y carteles mexicanos, junto con actores de sectores vulnerables como el de las esmeraldas y la ganadería.
Viejos capos y redes emergentes
La Junta reúne a capos reincidentes con estructuras criminales establecidas, junto con nuevas generaciones de operadores tanto nacionales como extranjeros. No se trata solo de tráfico de drogas: la organización ha diversificado sus negocios, incluyendo el flujo de armas y alianzas contaminantes con economías formales.
Alianzas transatlánticas en pleno auge
La estructura está interconectada con mafias globales. En Colombia, el Cartel de Sinaloa controla la compra de cocaína en la frontera con el Catatumbo, mientras que el CJNG (Cártel Jalisco Nueva Generación) ha instalado redes en Putumayo y Nariño para envíos directos hacia Estados Unidos.
En paralelo, mafias europeas como la Ndrangheta (Italia) y el Cartel de los Balcanes fortalecen sus vínculos en el país. Se registraron capturas de narcotraficantes extranjeros en zonas estratégicas, evidencia clara de la internacionalización operativa, incluyendo el uso creciente de criptomonedas.
Bogotá y Boyacá, puntos clave del tablero criminal
Las capitales de la nación —Bogotá, Medellín, Cali— no solo son centros urbanos, sino nodos neurálgicos donde se articulan operaciones de inteligencia criminal, logística y dinero. El informe apunta a la vinculación de empresarios (incluso vinculados al fútbol) con la red, lo que abre una preocupación por canales de legitimación y lavado más sofisticados.
Responsabilidad e impacto sobre el Estado
El Ministerio de Defensa ha vinculado la Junta con múltiples homicidios selectivos en Bogotá y Boyacá, consolidando la hipótesis de que esta organización busca controlar territorios críticos y silenciar oposiciones para mantener impunidad.
Conclusión
La Nueva Junta del Narcotráfico representa un desafío de seguridad nacional sin precedentes. Su red permea territorios rurales, ciudades principales y flujos logísticos transnacionales. La horizontalidad de su operación borra el concepto clásico de jerarquía narca, impulsando estructuras laborales globales que requieren respuestas inteligentes, internacionales y coordinadas.