Más de 500 policías intervinieron 45 establecimientos y un centro comercial en el centro de Medellín durante una operación contra la cadena de compra, modificación y comercialización de celulares de presunta procedencia ilícita. El balance dejó seis capturados, nueve celulares hurtados recuperados, 122 equipos móviles incautados y más de 11.770 unidades entre pantallas, repuestos, terminales y accesorios. Las autoridades estimaron una afectación económica superior a $711 millones.
Medellín, Antioquia. Un amplio despliegue policial puso bajo inspección decenas de establecimientos del centro de Medellín como parte de una operación dirigida no solo contra quienes hurtan teléfonos celulares, sino contra los negocios y personas que presuntamente participan en los siguientes eslabones de la cadena.
Más de 500 uniformados participaron en las intervenciones realizadas sobre 45 establecimientos comerciales y un centro comercial, buscando equipos hurtados, dispositivos de dudosa procedencia y elementos utilizados para su modificación y posterior comercialización.
El operativo terminó con capturas, recuperación de celulares, miles de elementos incautados y cierres temporales de establecimientos.
SEIS PERSONAS FUERON CAPTURADAS
Durante los diferentes procedimientos fueron capturadas seis personas, principalmente por los presuntos delitos de receptación y usurpación de derechos de propiedad industrial.
Los detenidos fueron puestos a disposición de la Fiscalía General de la Nación, entidad encargada de continuar las actuaciones judiciales y determinar la situación de cada uno.
Las autoridades también reportaron la incautación de un arma traumática.
La información entregada no establece que el arma hubiera sido utilizada en un hurto ni precisa a cuál de los procedimientos o capturados estaba vinculada.
NUEVE CELULARES HURTADOS FUERON RECUPERADOS
Uno de los resultados de la intervención fue la recuperación de nueve teléfonos celulares que figuraban como hurtados.
Adicionalmente, fueron incautados 122 equipos móviles durante las inspecciones.
Es importante diferenciar ambas cifras: los nueve teléfonos recuperados tenían reporte de hurto, mientras que los 122 equipos incautados quedaron sujetos a las verificaciones y actuaciones correspondientes. El reporte policial no señala que la totalidad de estos últimos fueran celulares robados.
La operación estuvo enfocada precisamente en identificar puntos donde, según las autoridades, se desarrollan actividades relacionadas con la compra, desbloqueo, modificación y posterior comercialización de equipos de dudosa procedencia.
MÁS DE 11.770 ELEMENTOS INCAUTADOS
La magnitud del procedimiento también quedó reflejada en la cantidad de mercancía intervenida.
La Policía reportó la incautación de más de 11.770 unidades, entre las que se encuentran pantallas, repuestos, terminales y accesorios para dispositivos móviles.
Estos elementos deberán ser objeto de las verificaciones correspondientes para establecer su procedencia y determinar cuáles tienen relación directa con las investigaciones.
Las autoridades calcularon que la operación produjo una afectación económica superior a $711 millones sobre las estructuras y actividades relacionadas con este mercado ilegal.
Esta cifra corresponde a una estimación oficial de la afectación económica y no significa que esa cantidad de dinero haya sido encontrada o incautada en efectivo.
16 ESTABLECIMIENTOS FUERON SUSPENDIDOS
La intervención tuvo además consecuencias administrativas para varios establecimientos inspeccionados.
En total, 16 establecimientos comerciales fueron suspendidos temporalmente y las autoridades impusieron 37 comparendos durante los controles.
El reporte no especifica individualmente las conductas que originaron cada suspensión o comparendo.
La suspensión temporal de un establecimiento tampoco implica, por sí misma, que sus propietarios o trabajadores hagan parte de una organización dedicada al hurto de celulares. Las responsabilidades deberán establecerse de manera individual conforme a los hallazgos de cada procedimiento.
EL NEGOCIO DETRÁS DEL HURTO DE CELULARES
La estrategia busca intervenir una parte fundamental del fenómeno: el mercado que permite que un teléfono robado pueda volver a ser comercializado.
Después del hurto, algunos dispositivos pueden pasar por diferentes procesos de manipulación, despiece, modificación o venta de componentes. Por esta razón, las autoridades están concentrando controles en establecimientos donde se comercializan celulares usados, repuestos y accesorios.
El brigadier general Henry Yesid Bello Cubides, comandante de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá, fue anunciado como vocero del balance operativo.
La Policía informó que mantendrá este tipo de intervenciones focalizadas en el centro de Medellín para identificar posibles actividades de receptación y comercialización de elementos de procedencia ilícita.
Por ahora, las seis personas capturadas quedaron vinculadas a las actuaciones de la Fiscalía y conservan la presunción de inocencia mientras la justicia determina individualmente su eventual responsabilidad.