Villagarzón, Putumayo – septiembre de 2025.
En desarrollo del Plan de Campaña Ayacucho, el Ejército Nacional, mediante la Brigada de Selva N.° 27 y el Batallón de Infantería N.° 25, logró ubicar y destruir un depósito ilegal con gran cantidad de explosivos en la vereda El Guineo, municipio de Villagarzón.
El hallazgo se produjo gracias a labores de inteligencia que permitieron identificar este punto de acopio, perteneciente al Grupo Armado Organizado Residual (GAO-r) “Comandos de la Frontera – Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano”, una estructura criminal que opera en este departamento y que ha venido afectando la seguridad de la región.
Material destinado a atentar contra la población
De acuerdo con las investigaciones, los explosivos incautados iban a ser empleados para atentar contra la población civil y unidades de la Fuerza Pública. Con su destrucción controlada se evitó una tragedia mayor y se neutralizó un plan de terror que buscaba generar zozobra en comunidades rurales.
Este resultado es una muestra de cómo la ofensiva operacional del Ejército Nacional contribuye a proteger la vida, la tranquilidad y los derechos de los habitantes del sur del país, donde la presencia de estos grupos armados ilegales sigue representando una amenaza latente.
Compromiso con la seguridad y los derechos humanos
La institución militar rechazó categóricamente estos actos que vulneran los Derechos Humanos y el Derecho Internacional Humanitario, reiterando su compromiso con la ofensiva que se adelanta de manera sostenida en Putumayo y otras regiones afectadas por estructuras criminales.
El Ejército Nacional destacó que la lucha no solo se centra en neutralizar capacidades bélicas de los grupos armados, sino también en fortalecer la confianza con las comunidades, promover la denuncia ciudadana y garantizar condiciones de seguridad que permitan el desarrollo social y económico de los territorios.
Reflexión
El operativo en Villagarzón representa un golpe a las intenciones de violencia de los grupos residuales, pero también un llamado a no bajar la guardia frente al reclutamiento forzado, la siembra de minas antipersonal y el uso de explosivos que afectan principalmente a campesinos, indígenas y afrodescendientes en zonas apartadas.
El Ejército Nacional reafirma que su misión no se limita a la confrontación militar, sino que también busca proteger la vida y construir escenarios de paz en coordinación con las comunidades y las instituciones del Estado.