Bogotá, junio de 2025. Un impactante caso de violencia de género estremeció el barrio Boitá, en la localidad de Kennedy, cuando una mujer de 35 años —madre de una niña de 9— fue brutalmente atacada por su expareja sentimental.
🔍 Cronología de los hechos
El incidente ocurrió el pasado jueves 24 de junio, a las 11:46 p. m., cerca de su residencia.
Según testigos, la víctima recibió múltiples llamadas insistentes de su expareja, de 45 años, para que se vieran. Accedió a salir, acompañada por dos amigas.
Tras compartir un momento en el carro del agresor para ver un partido, él se negó a dejarla bajar, golpeándola de un puñetazo en la nariz cuando ella intentó salir.
Acto seguido, el hombre condujo el vehículo en reversa y arrolló a la mujer, arrastrándola cerca de 20 metros antes de detenerse.
🏥 Estado de la víctima
La mujer, identificada como C. Cardona, fue trasladada a una clínica, donde se confirmó que sufrió 18 fracturas y estuvo tres días en la UCI.
Además del grave daño físico, recibió atención por trauma emocional y psicológico.
Al salir de la UCI, presentó una denuncia formal por intento de feminicidio. Ya se había registrado una denuncia previa por violencia intrafamiliar.
🚨 Reacción comunitaria y consecuencias
Varios vecinos intervinieron para detener al agresor, que huyó tras el ataque y está actualmente prófugo de la justicia.
Su fuga elevó el peligro ante una posible repetición del ataque.
La denuncia fue aceptada y el caso quedó bajo investigación penal, con la intención de lograr una captura y configuración de cargos por intento de feminicidio agravado.
🧭 Claves del caso
Reiteración violenta: El atacante no se conformó con una agresión física, sino que decidió atropellarla intencionalmente.
Riesgo extremo: La víctima, madre de una hija pequeña, sufrió traumas de alto impacto físico y mental.
Respuesta ciudadana: La intervención de la comunidad y el posterior acceso a atención médica y denuncia fueron determinantes.
Violencia de pareja: Demuestra que incluso tras la ruptura, las amenazas pueden escalar a situaciones de vida o muerte.
Acción legal: La investigación actual buscará judicializar al agresor, que enfrenta cargos graves y medidas cautelares.
🧭 Reflexión
Este caso evidencia lo urgente de fortalecer rutas de atención, protección y judicialización frente a la violencia de pareja. La intervención oportuna, tanto de la familia como de la comunidad, fue clave para salvar la vida de la víctima. Ahora corresponde un proceso judicial firme que garantice justicia y protección real.