Greater Noida, India – agosto de 2025.
Un crimen atroz ocurrido en la localidad de Sirsa ha sacudido a la opinión pública india y generado protestas en diferentes comunidades. Nikki, una joven de 28 años, fue asesinada presuntamente por su esposo Vipin Bhati y sus suegros, en un acto de violencia doméstica presenciado por su hijo de apenas seis años.
Antecedentes del conflicto
Nikki contrajo matrimonio con Bhati en 2016. Como parte de las tradiciones culturales, su familia entregó joyas y dinero al formalizar la unión. Con el paso de los años, las exigencias económicas del esposo y de sus padres se intensificaron, derivando en tensiones familiares y episodios de violencia.
De acuerdo con testimonios de allegados, las constantes demandas financieras se convirtieron en un motivo recurrente de agresiones físicas y psicológicas hacia la joven madre.
El día del crimen
El 21 de agosto de 2025, Nikki fue atacada dentro de su vivienda en Sirsa. Según la investigación inicial, tanto ella como su hermana Kanchan fueron golpeadas y arrastradas por los familiares del agresor.
Kanchan declaró que las agresiones fueron motivadas por nuevas exigencias económicas. “Nos pedían más dinero, y cuando no se lo dimos comenzaron las atrocidades”, relató en medio de la conmoción.
Lo más impactante del caso es que el hijo de la víctima presenció la escena y narró cómo su padre y abuelos participaron en el ataque. El menor describió entre lágrimas cómo su madre imploraba ayuda mientras intentaba escapar, debilitada por las heridas.
Evidencia y conmoción social
Videos difundidos en redes sociales muestran a Nikki descendiendo unas escaleras con gran dificultad, visiblemente herida, antes de desplomarse. En otra grabación se observa cómo era arrastrada por el cabello en medio de los golpes. Estas imágenes han desatado una ola de indignación que se ha extendido por distintas regiones, con protestas de colectivos de mujeres y organizaciones de derechos humanos que exigen justicia.
Testimonios clave
La hermana de Nikki aseguró que también fue agredida hasta perder el conocimiento y que, al despertar, fue informada de la muerte de la joven. Según su relato, la intención de los agresores era “sacarla del camino para que él pudiera casarse de nuevo”.
Justicia y reacción social
El caso ya está en manos de las autoridades de Greater Noida, que han iniciado procesos judiciales contra el esposo y los suegros de la víctima. Organizaciones feministas y colectivos ciudadanos piden que se impongan penas ejemplares y que se refuercen las políticas de prevención de violencia de género en la India.
Reflexión final
El asesinato de Nikki expone una problemática persistente en la región: la violencia doméstica vinculada a exigencias económicas y tradiciones de dote, que siguen dejando víctimas fatales pese a su prohibición legal. Este crimen no solo arrebató la vida de una joven madre, sino que dejó una huella imborrable en su hijo, testigo directo de una tragedia que el país entero reclama que no quede impune.