Don Jediondo Sopitas y Parrilla entra en liquidación judicial tras deudas millonarias

Bogotá, 27 de agosto de 2025.
La cadena de restaurantes Don Jediondo Sopitas y Parrilla, fundada por el humorista Pedro González, ha sido declarada en liquidación judicial obligatoria por parte de la Superintendencia de Sociedades. La empresa no logró cumplir con los compromisos pactados en su proceso de reestructuración financiera, lo que derivó en el cierre definitivo de sus 33 establecimientos.


Balance financiero: activos por poco igualan las deudas

  • Al cierre del 30 de junio, la compañía reportó $25.601 millones en activos, incluyendo inmuebles y equipos.

  • En contraste, sus pasivos ascienden a $25.580 millones, lo que deja escaso margen para sostenibilidad financiera.

  • La empresa continúa operando con 183 trabajadores, una cifra significativa en términos de impacto laboral regional.


¿Qué pasó con el plan de salvamento?

  • La cadena había sido admitida a un proceso de reorganización empresarial desde agosto de 2022, que le permitió renegociar deudas fiscales, de seguridad social y administrativas.

  • No obstante, los pagos pactados para septiembre de 2024, enero y mayo de 2025 no se llevaron a cabo.

  • Esto generó una acumulación de incumplimientos, activando el artículo correspondiente de la Ley 1116 de 2006 que faculta al juez para declarar el fracaso del acuerdo de reorganización y ordenar la liquidación.


¿Qué dijo Don Jediondo?

Visiblemente afectado, el humorista explicó en medios radiales que habían luchado por mantener el negocio a flote, enfrentando dificultades como temporadas de lluvia, el estallido social y la pandemia. Sin embargo, reconoció que la magnitud de la crisis superó su capacidad de respuesta.

En un momento emotivo, dijo:

“Uno siente que murió un pariente”, al referirse al cierre de la empresa que construyó con tanto esfuerzo.


Editorial — Cuando el cierre duele entre risas

El caso refleja una crisis multidimensional: una marca querida, un empresario mediático y el despliegue humano y cultural que representaba. Su avance empresarial —hasta 85 puntos en su momento— contrasta con la fragilidad del sector ante choques externos.

La liquidación judicial significa la pérdida de un proyecto y el reflejo de que las buenas intenciones y el talento no bastan sin sostenibilidad macroeconómica y cumplimiento normativo.


Conclusión

La liquidación de Don Jediondo Sopitas y Parrilla marca el fin de una etapa importante en el entretenimiento gastronómico colombiano. Ante activos casi igualando sus deudas —y sin cumplimiento del acuerdo de reorganización—, la justicia empresarial tomó la decisión que cierra el libro de uno de los emprendimientos más entrañables del país. El desafío ahora será preservar los empleos, atender los derechos de los acreedores y aprender de una experiencia que escapó del control comercial y emocional.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *