Conmoción en Cajicá: el caso Valeria Afanador destapa dudas, contradicciones y fallas en la protección de menores

Cajicá, Cundinamarca – agosto de 2025.
El hallazgo del cuerpo sin vida de Valeria Afanador, la niña de 10 años con síndrome de Down desaparecida el pasado 12 de agosto en Cajicá, ha generado un profundo dolor colectivo y un cuestionamiento nacional sobre la seguridad en entornos escolares, la capacidad de respuesta institucional y la protección de los menores en situación de vulnerabilidad.


📌 La desaparición que sacudió al país

Valeria fue vista por última vez en el colegio Gimnasio Campestre Los Laureles, donde estudiaba en primaria. Aquel martes en la mañana, tras un descuido aún no explicado con claridad, la menor desapareció sin que el plantel lograra dar cuenta de sus movimientos.

La denuncia de su madre activó una intensa operación de búsqueda en el municipio y alrededores. Durante 18 días, más de 400 personas, entre rescatistas, autoridades y voluntarios, recorrieron ríos, quebradas, potreros y viviendas cercanas. Se usaron drones, cámaras térmicas y equipos especializados, pero sin resultados.


🚨 El hallazgo inesperado

El 24 de agosto, un campesino de la zona reportó movimientos extraños en una finca ubicada en La Fragua, a unos 300 metros del colegio. Allí, tras una revisión de la Policía, fue encontrado el cuerpo de Valeria enterrado en condiciones precarias. Lo sorprendente es que el área ya había sido inspeccionada varias veces durante los días anteriores, lo que abre interrogantes sobre posibles omisiones en los protocolos de búsqueda.


🧩 El papel de Medicina Legal

El caso se encuentra ahora en un punto decisivo: el dictamen del Instituto de Medicina Legal determinará con precisión la causa de la muerte. Existen dos hipótesis centrales:

  1. Accidente: que Valeria haya caído al río Frío y su cuerpo haya sido arrastrado hasta la zona donde apareció.

  2. Homicidio: que hubiera sido raptada y posteriormente asesinada, hipótesis reforzada por las inconsistencias en la cronología y el hallazgo del cuerpo en un lugar aparentemente “revisado”.

Este informe será la base sobre la cual la Fiscalía defina el rumbo de la investigación.


⚖️ La investigación judicial

La Policía conformó un equipo élite que trabaja junto a la Fiscalía en la reconstrucción de los hechos. Se indagan posibles fallas de supervisión en el colegio, se analizan grabaciones de cámaras de seguridad y se revisan testimonios de quienes estuvieron con la niña en sus últimas horas conocidas.

La familia de Valeria, devastada, exige justicia y transparencia absoluta. El abogado que los representa advirtió que no permitirán que el caso quede en la impunidad ni se archive bajo la versión de un accidente sin pruebas concluyentes.


👥 Impacto social

El caso ha despertado indignación en todo el país. Comunidades educativas y colectivos de padres han alzado la voz para exigir mayores protocolos de seguridad en colegios, especialmente en el cuidado de niños en condición de discapacidad. También se reclama que las autoridades actúen con rapidez ante las primeras horas críticas de una desaparición.

En Cajicá, vecinos y allegados organizaron vigilias y homenajes con velas y flores, recordando a Valeria como una niña alegre, cariñosa y llena de energía.


✒️ Reflexión final

El caso de Valeria Afanador no es solo una tragedia familiar: se ha convertido en un símbolo nacional de la deuda pendiente con la niñez vulnerable. El dictamen de Medicina Legal será determinante, pero más allá del resultado, la sociedad exige que se esclarezcan las fallas institucionales y se refuercen los mecanismos de prevención, para que nunca más un menor desaparezca sin que existan respuestas inmediatas, efectivas y humanas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *