Alias “Kevin”, cabecilla de la estructura ‘Carlos Patiño’, se entrega ante tensión militar en el Cañón del Micay

Bogotá, 27 de agosto de 2025.
En un hecho calificado como estratégico por el Gobierno, Anderson Andrey Vargas Sun, conocido como alias Kevin, segundo cabecilla del frente ‘Carlos Patiño’ de las disidencias en el suroccidente del país, se entregó voluntariamente a las fuerzas del orden en una zona rural del Cauca. El presidente confirmó que la presión constante de la ofensiva militar en el Cañón del Micay propició esta desmovilización.


Una rendición inesperada y sin disparos

La entrega ocurrió sin enfrentamiento alguno, en un ambiente poco usual: una pequeña licorera del corregimiento El Bordo, donde Kevin se acercó, entregó su fusil y fue recibido por tropas del Ejército. Posteriormente fue trasladado primero a Cali y luego a Bogotá bajo fuerte custodia.


Un golpe duro al control territorial

Kevin era una pieza clave en el mando de las disidencias del grupo dirigido por alias ‘Iván Mordisco’. Su renuncia desarticula la cadena de mando e impacta los sistemas político, logístico y armado en el territorio. Adicionalmente, retiró su apoyo a redes de inteligencia, debilitando el control sobre rutas estratégicas y zonas dedicadas al narcotráfico.


Colaborador o presa de la presión militar

El ministro de Defensa confirmó que alias Kevin estaría explorando un acuerdo con la Fiscalía, lo que podría darle beneficios legales a cambio de información clave sobre narcotráfico, reclutamiento de menores, rutas ilegales y conexiones con redes criminales.

El presidente enfatizó que esta entrega demuestra la efectividad de la presión militar sostenida y abre una ventana para que otros cabecillas encuentren en la desmovilización una salida viable.


Refuerzo operatividad y estrategia de inteligencia

Este resultado se logró en paralelo con una ofensiva militar que combinó inteligencia humana e infiltración, cerco territorial y acciones encubiertas. La captura permitió desmantelar arsenales y confrontar la logística del frente difuso.


Conclusión

La entrega de alias Kevin marca un hito histórico contra la estructura más activa del Cañón del Micay. Su desmovilización constituye tanto un retroceso para los grupos armados como una oportunidad estratégica para el Estado, que apuesta a la reducción de la violencia y la recuperación del control en el suroccidente del país.

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