Bogotá, 28 de agosto de 2025.
El alcalde mayor, Carlos Fernando Galán, ha solicitado formalmente la renuncia protocolaria de todos los alcaldes locales de las 20 localidades de la ciudad. Esta medida obedece a una estrategia de control y seguimiento permanente sobre la gestión territorial, con el objetivo de garantizar transparencia, eficiencia y resultados en los gobiernos locales.
El secretario de Gobierno, Gustavo Quintero, explicó que la evaluación constante es un principio fundamental de gerencia pública:
“Hemos avanzado; sin embargo, el seguimiento y la exigencia serán cada día más rigurosos.”
Las renuncias solicitadas no implican salidas inmediatas. El alcalde mayor tendrá la facultad de decidir si acepta o no cada dimisión, tras analizar el desempeño de cada alcalde local. Se espera que en los próximos días se anuncien posibles ajustes o la ratificación de algunos de los mandatarios locales.
Contexto y críticas
La decisión coincide con la proximidad de un informe de la Contraloría sobre presuntas irregularidades en contratos gestionados por algunas alcaldías locales.
En particular, han circulado cuestionamientos sobre elevados costos en compras como motocicletas policiales en Chapinero, y señales de alerta en contratos de malla vial en Fontibón.
Un concejal crítico ha señalado que la medida podría tratarse de un mensaje político estratégico, precisamente en un momento clave para la aprobación de un proyecto que incluye nuevos cobros locales.
Reflexión breve
El pedido de renuncias protocolarias busca profundizar la rendición de cuentas y profesionalizar la administración pública local. Sin embargo, llega en un momento delicado: algunos lo ven como una oportunidad para renovar liderazgos, otros lo interpretan como una maniobra para condicionar decisiones políticas.