La denominada Operación Soberanía Uno permitió localizar e inutilizar una pista clandestina de 1.280 metros, ubicada a solo 1.200 metros de la costa Pacífica, además de una infraestructura destinada al procesamiento de pasta base de coca. Según información de inteligencia, las instalaciones estarían al servicio de las economías ilegales del frente Jaime Martínez del Estado Mayor Central (EMC).
Buenaventura, Valle del Cauca. Una pista clandestina construida en una zona estratégica cercana a la costa Pacífica fue destruida durante una operación contra la infraestructura utilizada presuntamente para el narcotráfico en zona rural de Buenaventura.
El procedimiento se desarrolló en jurisdicción de Isla Nayita, corregimiento de Puerto Merizalde, y requirió el despliegue de unidades especializadas por aire y tierra.
La intervención, denominada Operación Soberanía Uno, fue adelantada por la Dirección de Antinarcóticos de la Policía Nacional en coordinación con la Fiscalía General de la Nación, la Fuerza Aérea Colombiana y con apoyo de la DEA.
Además de la pista, las autoridades localizaron e inhabilitaron una infraestructura que presuntamente era utilizada para el procesamiento de pasta base de coca.
UNA PISTA DE 1.280 METROS A 1,2 KILÓMETROS DEL MAR
Uno de los principales objetivos de la operación era una pista clandestina de 1.280 metros de longitud que, según las investigaciones, estaba siendo utilizada dentro de la cadena logística del narcotráfico.
Su ubicación llamó especialmente la atención de las autoridades.
La infraestructura se encontraba aproximadamente a 1.200 metros de la costa Pacífica colombiana, posición que, según la hipótesis investigativa, facilitaba las operaciones aéreas y la conexión con rutas utilizadas para movilizar estupefacientes.
Las autoridades sostienen que desde este punto podrían realizarse operaciones de llegada y salida de aeronaves buscando reducir la posibilidad de detección.
La información oficial señala que la infraestructura favorecía el transporte de drogas hacia Centro y Suramérica, aunque no precisa qué vuelos habrían utilizado previamente la pista, la cantidad de cocaína movilizada ni los destinos específicos.
EXPLOSIVOS EN CUATRO PUNTOS DE LA PISTA
Para dejar fuera de funcionamiento la estructura, las unidades desplegadas instalaron cargas explosivas en cuatro puntos diferentes a lo largo de los 1.280 metros.
Las detonaciones afectaron físicamente la superficie con el propósito de impedir que pudiera continuar siendo utilizada para el despegue y aterrizaje de aeronaves.
La operación estuvo precedida por un proceso investigativo que permitió determinar la ubicación y características de las instalaciones.
Con esa información se diseñó posteriormente el despliegue de las unidades especializadas encargadas de llegar hasta el lugar e intervenir la infraestructura.
TAMBIÉN ENCONTRARON INFRAESTRUCTURA PARA PROCESAR COCA
La pista no era el único hallazgo.
En la zona fue localizada una infraestructura que, de acuerdo con las autoridades, estaba destinada al procesamiento de pasta base de coca.
Durante la intervención también fueron encontrados e incautados 120 galones de gasolina y 198 bultos de cemento.
Adicionalmente, las autoridades intervinieron una hectárea de cultivos de hoja de coca localizada en los alrededores.
La presencia de los cultivos y de la infraestructura de procesamiento cerca de la pista es uno de los elementos que ahora hace parte del análisis sobre el funcionamiento del corredor.
INTELIGENCIA SEÑALA AL FRENTE JAIME MARTÍNEZ
Según información de inteligencia citada por la Policía, la infraestructura intervenida estaría relacionada con las economías ilegales del frente Jaime Martínez, perteneciente al Bloque Occidental Jacobo Arenas del Estado Mayor Central (EMC), estructura asociada por las autoridades con alias “Iván Mordisco”.
La hipótesis es que la operación afectó capacidades utilizadas por esta organización para sostener actividades vinculadas al narcotráfico en el suroccidente colombiano.
La información suministrada no reporta personas capturadas durante el procedimiento.
Tampoco se informó sobre enfrentamientos con integrantes de grupos armados durante la llegada de las unidades.
BLACK HAWK, ARPÍA Y AVIÓN FANTASMA EN LA OPERACIÓN
Las condiciones geográficas de la zona obligaron a desplegar un importante componente aéreo.
En la maniobra participaron tres helicópteros UH-60 Black Hawk de la Policía Nacional, además de un helicóptero Arpía y un avión Fantasma de la Fuerza Aérea Colombiana.
En tierra fueron desplegados Comandos Jungla de la Policía Nacional y personal especializado del GRULI de la Fuerza Aérea Colombiana.
El componente aéreo permitió apoyar el ingreso de las unidades y brindar seguridad durante la intervención de las estructuras.
INVESTIGAN EL ALCANCE DEL CORREDOR DEL NARCOTRÁFICO
El brigadier general William Castaño Ramos, director de Antinarcóticos, señaló que la operación estuvo dirigida a debilitar las capacidades logísticas utilizadas por organizaciones criminales para sostener sus economías ilícitas.
La investigación deberá continuar para determinar durante cuánto tiempo estuvo funcionando la pista, cuántas aeronaves pudieron utilizarla y qué volumen de estupefacientes habría sido movilizado desde este punto del Pacífico colombiano.
También será necesario establecer el alcance de la infraestructura utilizada para procesar pasta base de coca y su relación con los cultivos encontrados en los alrededores.
Por ahora, la Operación Soberanía Uno deja inutilizada una pista clandestina de 1.280 metros, una infraestructura para el procesamiento de coca intervenida, una hectárea de cultivos afectada, 120 galones de gasolina y 198 bultos de cemento incautados, en uno de los corredores estratégicos del narcotráfico sobre el Pacífico colombiano.