El Chorro de Quevedo, uno de los puntos turísticos más concurridos del centro de Bogotá, fue escenario de una jornada preventiva contra la extorsión y el secuestro que llegó a cerca de 1.000 personas. Ciudadanos, comerciantes y visitantes recibieron información para reconocer diferentes modalidades de extorsión, recomendaciones de autoprotección y orientación sobre el uso de la línea 165 del GAULA.
Bogotá D.C. Cerca de 1.000 personas participaron en una jornada de prevención contra la extorsión desarrollada en el tradicional Chorro de Quevedo, en la localidad de La Candelaria, con el objetivo de enseñar a ciudadanos y turistas cómo reaccionar frente a amenazas y exigencias económicas de delincuentes.
La actividad, denominada “No regales tu tranquilidad: línea 165, tu red de seguridad”, fue liderada por el GAULA de la Policía en Bogotá y contó con la participación de diferentes especialidades de la institución.
Durante la jornada, uno de los principales mensajes transmitidos a la comunidad fue “Yo no pago, yo denuncio”, con el que las autoridades buscan incentivar a las víctimas para que reporten los casos y eviten entregar dinero a quienes intentan intimidarlas.
CÓMO IDENTIFICAR LAS MODALIDADES DE EXTORSIÓN
Uno de los componentes centrales de la actividad fue explicar a los asistentes las diferentes formas en las que puede presentarse una extorsión.
Los participantes recibieron recomendaciones de seguridad y autoprotección, así como información destinada a reconocer situaciones que podrían estar relacionadas con este delito o con casos de secuestro.
La estrategia busca que una persona que reciba una amenaza o exigencia económica pueda identificar la situación y buscar orientación antes de realizar cualquier pago.
Para las autoridades, la denuncia también proporciona información que puede resultar útil para iniciar investigaciones, establecer patrones e identificar a quienes estarían detrás de estas conductas.
LÍNEA 165, CANAL PARA REPORTAR CASOS
Durante el encuentro, el GAULA promovió especialmente la utilización de la línea 165, habilitada para recibir información y orientar a ciudadanos frente a situaciones relacionadas con extorsión y secuestro.
La recomendación de las autoridades es acudir a los canales institucionales cuando una persona sea víctima de amenazas o exigencias de dinero y evitar tomar decisiones apresuradas bajo la presión de los delincuentes.
Precisamente, el mensaje “Yo no pago, yo denuncio” busca evitar que las víctimas cedan inmediatamente ante las intimidaciones.
Según el GAULA, entregar dinero no solamente representa una pérdida económica para la víctima, sino que puede contribuir a mantener las actividades de quienes utilizan la extorsión como fuente de ingresos.
DIFERENTES ESPECIALIDADES SE TOMARON EL CHORRO DE QUEVEDO
La jornada contó además con la participación de diferentes unidades de la Policía, que aprovecharon la presencia de ciudadanos y visitantes para acercar sus servicios y actividades preventivas a la comunidad.
En el lugar participaron integrantes de Carabineros, UNDMO, DITRA, Patrulla Púrpura, GINAD y SIART, además del personal especializado del GAULA.
La elección del Chorro de Quevedo permitió que la campaña llegara no solamente a residentes de Bogotá, sino también a turistas nacionales y extranjeros que recorrían esta zona histórica de La Candelaria.
PREVENCIÓN TAMBIÉN SE MEZCLÓ CON EL FOLCLOR COLOMBIANO
La actividad preventiva estuvo acompañada por una parranda vallenata, que se convirtió en uno de los componentes culturales de la jornada.
La presentación permitió acercar el mensaje de prevención a quienes transitaban por el sector y, al mismo tiempo, promover una muestra del folclor colombiano entre los visitantes.
De esta manera, la campaña combinó información sobre seguridad con actividades dirigidas a generar una mayor interacción entre las autoridades y la ciudadanía.
DENUNCIAR PARA CORTAR EL CICLO DE LA EXTORSIÓN
El mensaje final de la jornada estuvo dirigido especialmente a quienes puedan convertirse en víctimas de llamadas, mensajes, amenazas o cualquier otra modalidad utilizada para exigir dinero.
El GAULA reiteró que la denuncia oportuna es una de las principales herramientas para que las autoridades puedan conocer estos casos e iniciar las actuaciones correspondientes.
La campaña también busca romper uno de los factores que permiten que la extorsión continúe: el miedo de las víctimas a informar lo ocurrido.
Con cerca de 1.000 personas orientadas en el Chorro de Quevedo, la jornada cerró reiterando dos mensajes que las autoridades buscan posicionar entre ciudadanos, comerciantes y visitantes de Bogotá: ante una posible extorsión, comunicarse con la línea 165 y recordar la consigna “Yo no pago, yo denuncio”.