La Gobernación de Santander participó en la Mesa Jurídica N.2 en el corregimiento de Berlín, municipio de Tona, con el propósito de avanzar en los acuerdos pactados con la Federación de Parameros del Nororiente Colombiano. Sin embargo, el encuentro no logró su objetivo principal debido a la inconformidad de las comunidades campesinas, quienes rechazaron la ausencia de delegados del Gobierno Nacional con poder de decisión.
Diálogo Interrumpido por la Falta de Representación Nacional
La reunión, que tenía como eje central la revisión del marco normativo vigente sobre la frontera agropecuaria en la región, se vio obstaculizada por la negativa de los campesinos a continuar con el proceso en ausencia de representantes de nivel nacional que pudieran tomar decisiones concretas. La comunidad paramera esperaba la presencia de altos funcionarios con capacidad de gestionar soluciones directas a sus necesidades.
Exigencias de los Campesinos del Páramo
Las comunidades del páramo han expresado reiteradamente su preocupación por las políticas ambientales y agropecuarias que afectan su sustento y la producción agrícola en la región. Su principal exigencia es contar con un marco normativo que les permita seguir desarrollando sus actividades sin poner en riesgo el ecosistema ni su estabilidad económica.
Además, los líderes campesinos manifestaron su desconfianza en las mesas de diálogo que, según ellos, no han arrojado soluciones concretas y carecen de una interlocución efectiva con el Gobierno Nacional.
Compromiso de la Gobernación de Santander
Pese a la falta de consenso, la Gobernación de Santander reafirmó su compromiso con la comunidad paramera y aseguró que continuará promoviendo espacios de diálogo para encontrar soluciones que garanticen tanto la sostenibilidad del ecosistema como el bienestar de los habitantes de la zona.
Las autoridades locales instaron al Gobierno Nacional a hacer presencia en futuras reuniones para evitar nuevos estancamientos en la negociación y avanzar en el cumplimiento de los acuerdos establecidos con los campesinos.
Un Conflicto que Sigue Latente
El desacuerdo evidenciado en la Mesa Jurídica N.2 refleja la complejidad del conflicto entre las políticas de conservación ambiental y la realidad económica de los campesinos del páramo. Mientras el Gobierno busca preservar estos ecosistemas estratégicos, las comunidades demandan garantías para continuar con su labor agrícola sin ser desplazadas o afectadas por restricciones normativas.
El panorama sigue siendo incierto, y la falta de un acuerdo concreto mantiene en vilo a los habitantes del páramo de Berlín, quienes esperan una pronta solución que equilibre la protección ambiental con su derecho al trabajo y la estabilidad en la región.