Un joven de 19 años fue capturado después de intentar huir al advertir la presencia del Grupo de Operaciones Especiales (GOES) en el norte de Bucaramanga. En el bolso que llevaba, los policías encontraron una pistola, 27 cartuchos y 2.330 dosis de sustancias estupefacientes, entre bazuco, “perico” y marihuana.
Bucaramanga, Santander. Una intervención policial en el asentamiento humano Sarabanda terminó con la captura de un joven de 19 años que presuntamente transportaba un arma de fuego, munición de dos calibres y más de 2.000 dosis de diferentes sustancias estupefacientes.
El procedimiento fue adelantado por integrantes del Grupo de Operaciones Especiales (GOES) en el sector conocido como Escudo de Sarabanda, al norte de Bucaramanga.
Los uniformados se encontraban desarrollando actividades de control cuando observaron a un hombre que llevaba consigo un bolso.
Según el reporte policial, al advertir la presencia de los integrantes del GOES, el joven emprendió la huida.
LO ALCANZARON METROS MÁS ADELANTE
Los policías iniciaron un seguimiento y consiguieron interceptarlo metros después.
Una vez controlada la situación, realizaron el correspondiente registro y verificaron el contenido del bolso que llevaba.
Allí encontraron un arma de fuego tipo pistola, además de munición y diferentes sustancias que, según las autoridades, correspondían a derivados de cocaína y marihuana.
El hallazgo permitió materializar la captura en flagrancia.
2.330 DOSIS ENTRE BAZUCO, “PERICO” Y MARIHUANA
El inventario presentado por la Policía establece que fueron incautadas 2.330 dosis de estupefacientes.
La mayor cantidad correspondía a 2.100 dosis de bazuco, descrito en el reporte como un derivado de la cocaína.
También fueron encontradas 140 dosis de una sustancia conocida como “perico” y otras 90 dosis de marihuana.
Las autoridades no informaron el peso total de las sustancias ni su valor estimado en el mercado ilegal.
Tampoco se indicó en el reporte si durante el procedimiento fueron encontrados dinero en efectivo, elementos para dosificación u otros objetos asociados a una eventual comercialización.
UNA PISTOLA Y MUNICIÓN DE DOS CALIBRES
Además de los estupefacientes, el GOES reportó la incautación de una pistola y 27 cartuchos.
De estos, siete eran calibre 9 milímetros y 20 calibre .38.
La información entregada no precisa el calibre del arma encontrada ni explica por qué el detenido llevaba munición de dos calibres diferentes.
La pistola y los cartuchos deberán ser sometidos a los análisis técnicos correspondientes para establecer sus características, funcionamiento y procedencia.
Las autoridades también podrán verificar mediante estudios especializados si el arma tiene alguna relación con hechos delictivos investigados anteriormente.
El reporte no señala que la pistola hubiera sido utilizada o accionada durante el procedimiento.
INVESTIGAN EL DESTINO DE LAS DROGAS Y EL ARMA
Uno de los puntos que deberá esclarecer la investigación será el destino que tendrían las 2.330 dosis encontradas.
Las autoridades deberán establecer si estaban destinadas a la comercialización en el mismo sector, si el joven actuaba por cuenta propia o si eventualmente tendría relación con otras personas dedicadas al tráfico local de estupefacientes.
También será necesario determinar la procedencia del arma y establecer por qué transportaba simultáneamente la pistola, la munición y las sustancias.
El brigadier general Miguel Andrés Camelo Sánchez, comandante de la Policía Metropolitana de Bucaramanga, indicó que este tipo de intervenciones busca retirar armas y estupefacientes de sectores priorizados de la ciudad.
FISCALÍA ASUMIÓ EL CASO
El joven de 19 años fue capturado por su presunta responsabilidad en los delitos de tráfico, fabricación o porte de estupefacientes y fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego, accesorios, partes o municiones.
Posteriormente fue puesto a disposición de la Fiscalía General de la Nación, junto con la pistola, los 27 cartuchos y las sustancias incautadas.
La Fiscalía deberá presentar los elementos recopilados ante la autoridad judicial competente para que se defina la situación jurídica del detenido.
El capturado conserva la presunción de inocencia mientras la justicia determina su eventual responsabilidad en los hechos investigados.

