Una manicurista de 22 años fue sacada por la fuerza de un salón de belleza, obligada a subir a un taxi y retenida durante aproximadamente 20 minutos, tiempo durante el cual fue golpeada y herida con un arma cortopunzante. Ocho meses después, la investigación llevó a la captura de alias “Zafiro”, su hija alias “Luisa” y su yerno alias “Harold”, quienes fueron enviados a prisión mientras avanza el proceso.
Bogotá D.C. Una presunta venganza relacionada con una relación sentimental es la principal hipótesis detrás del secuestro y las agresiones sufridas por una joven manicurista en la localidad de Ciudad Bolívar.
Los hechos ocurrieron el 13 de enero de 2026, cuando la víctima, de 22 años, se encontraba trabajando en un salón de belleza del sector de El Ensueño.
Según la investigación, varias personas llegaron hasta el establecimiento y, utilizando un arma de fuego para intimidarla, obligaron a la joven a abordar un taxi.
LA RETUVIERON DURANTE UNOS 20 MINUTOS
Una vez dentro del vehículo, la mujer permaneció retenida contra su voluntad durante aproximadamente 20 minutos.
En ese recorrido fue golpeada en repetidas oportunidades en el rostro y la cabeza.
La víctima también sufrió una lesión con arma cortopunzante en una de sus piernas, de acuerdo con la información recopilada por las autoridades.
Las agresiones le generaron posteriormente una incapacidad de 10 días.
El caso no terminó con una retención prolongada. La denuncia y el seguimiento realizado por la Policía habrían presionado a los responsables, quienes abandonaron a la joven y escaparon.
OCHO MESES SIGUIENDO CÁMARAS Y OTRAS PISTAS
A partir de ese momento comenzó una investigación del Grupo de Acción Unificada para la Libertad Personal (GAULA) que se extendió durante ocho meses.
Los investigadores analizaron grabaciones de cámaras de seguridad, realizaron inspecciones judiciales y utilizaron procedimientos de reconocimiento mediante álbumes fotográficos.
Con los elementos recopilados durante esas diligencias se obtuvieron las órdenes judiciales que posteriormente permitieron localizar a los tres sospechosos.
Las capturas se realizaron en diferentes puntos de las localidades de Ciudad Bolívar, Los Mártires y Puente Aranda.
ALIAS “ZAFIRO” HABRÍA PLANEADO EL SECUESTRO
Entre las personas capturadas se encuentra una mujer conocida como alias “Zafiro”, a quien la investigación señala como la persona que presuntamente habría planeado y participado directamente en el secuestro.
También fue capturada su hija, alias “Luisa”.
De acuerdo con la hipótesis de los investigadores, esta última habría participado junto con su madre en las agresiones contra la joven, además de lesionarla y despojarla de sus pertenencias.
El tercer capturado es alias “Harold”, yerno de “Zafiro”, quien presuntamente habría cumplido el papel de conductor del taxi utilizado para trasladar a la víctima.
Las autoridades relacionan a los tres con el grupo delincuencial denominado “El Quince”.
UNA RELACIÓN SENTIMENTAL, DETRÁS DE LA PRESUNTA VENGANZA
Uno de los elementos centrales de la investigación es el posible motivo de la agresión.
Según la hipótesis de las autoridades, los hechos se habrían originado como una venganza por una relación sentimental que la víctima había sostenido con quien actualmente sería pareja de alias “Zafiro”.
Esta versión hace parte de la investigación y deberá ser sustentada dentro del proceso judicial; no constituye por sí misma una conclusión definitiva sobre el móvil.
El reporte tampoco señala que la actual pareja de “Zafiro” haya participado en el secuestro.
JUEZ ORDENÓ ENVIARLOS A PRISIÓN
Los tres capturados fueron puestos a disposición de la Fiscalía General de la Nación.
El proceso contempla los delitos de secuestro simple; fabricación, tráfico y porte de armas de fuego; hurto, y lesiones personales.
Las autoridades señalaron además que uno de los detenidos registra anotaciones relacionadas con tráfico de estupefacientes. Este antecedente debe diferenciarse de una condena, salvo que así conste específicamente dentro del proceso correspondiente.
Después de las audiencias, un juez de la República impuso a los tres medida de aseguramiento en centro carcelario.
La decisión implica que permanecerán privados de la libertad mientras continúa el proceso judicial, pero no equivale a una sentencia condenatoria por los hechos investigados. Los tres mantienen la presunción de inocencia hasta que exista una decisión judicial definitiva sobre su responsabilidad.

