Ante la magnitud de la emergencia provocada por el terremoto de 7,4 que sacudió a Colombia este lunes 10 de agosto, el presidente Abelardo de la Espriella anunció que asumió directamente el liderazgo de las acciones del Gobierno Nacional para atender a las regiones afectadas.
El mandatario ordenó la instalación de un Puesto de Mando Unificado (PMU) en San José del Palmar, Chocó, zona cercana al epicentro del movimiento sísmico, con el propósito de coordinar la respuesta de las entidades nacionales y territoriales, organismos de socorro y autoridades locales.
De la Espriella también anunció su desplazamiento hacia Pereira, una de las ciudades que registra el panorama más crítico tras el terremoto.
“No están solos”, fue uno de los mensajes enviados por el mandatario a las comunidades afectadas mientras avanzan las operaciones de búsqueda, rescate, atención de heridos y evaluación de daños.
La emergencia representa además uno de los primeros grandes desafíos del nuevo Gobierno, teniendo en cuenta que De la Espriella asumió oficialmente la Presidencia de Colombia apenas el pasado 7 de agosto.
Mientras tanto, las autoridades mantienen activos los protocolos de emergencia en diferentes departamentos y continúan consolidando el número de fallecidos, heridos, viviendas afectadas, edificaciones colapsadas y daños en infraestructura ocasionados por el terremoto.

