Una operación simultánea contra una estructura investigada por narcotráfico y lavado de activos dejó 10 capturados, uno de ellos solicitado en extradición por Estados Unidos, y 39 bienes afectados con medidas de extinción de dominio valorados en cerca de US$12 millones. Los investigadores aseguran haber identificado movimientos por aproximadamente US$180 millones en criptoactivos y operaciones financieras en Colombia cercanas a $2,3 billones.
Medellín, Antioquia. Una investigación sobre los movimientos financieros de una presunta organización dedicada al tráfico transnacional de cocaína permitió descubrir una compleja estructura que habría utilizado empresas, operaciones internacionales, criptomonedas y billeteras digitales para movilizar y ocultar millonarios recursos de origen ilícito.
La denominada Mega Operación Imperium fue desarrollada por la Dirección de Antinarcóticos de la Policía Nacional, a través de su Unidad de Investigaciones Sensitivas, en coordinación con la Fiscalía General de la Nación y la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA).
Las actuaciones se concentraron en una estructura con presunta presencia en Medellín, Cali y el Urabá antioqueño.
El resultado inicial fue la captura de 10 personas, además de una ofensiva contra el patrimonio que dejó 39 bienes vinculados a procesos de extinción de dominio.
UNO DE LOS CAPTURADOS ES SOLICITADO EN EXTRADICIÓN POR ESTADOS UNIDOS
Entre los diez detenidos se encuentra una persona requerida con fines de extradición por Estados Unidos por conductas relacionadas con el tráfico de estupefacientes y lavado de activos.
Las autoridades no revelaron en el comunicado la identidad del solicitado ni la corte estadounidense que lo requiere.
Los demás capturados son investigados, según las actuaciones judiciales correspondientes, por los presuntos delitos de lavado de activos agravado, enriquecimiento ilícito, concierto para delinquir y tráfico, fabricación o porte de estupefacientes.
La investigación sostiene que la organización tendría vínculos con Wilmar Albeiro Mejía Úsuga, alias “Richard”, señalado por las autoridades como cabecilla de la estructura Juan de Dios Úsuga del Clan del Golfo.
A través de esa relación presuntamente se coordinaban actividades vinculadas con el tráfico transnacional de cocaína y la administración de recursos procedentes de actividades ilícitas.
US$180 MILLONES SE HABRÍAN MOVIDO EN CRIPTOACTIVOS
Uno de los componentes que más llamó la atención de los investigadores fue la utilización de activos digitales para movilizar el dinero.
Durante el proceso investigativo, las autoridades aseguran haber identificado movimientos por aproximadamente US$180 millones en criptoactivos.
Parte de esos recursos habría sido transferida posteriormente a billeteras frías, dispositivos o sistemas de almacenamiento que pueden mantenerse desconectados de internet y que, según la hipótesis investigativa, eran utilizados para dificultar el seguimiento de los fondos.
La organización también habría realizado transferencias hacia un exchange de criptomonedas ubicado en Irán.
Según la información oficial, para estas operaciones se utilizaron cuentas reportadas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros de Estados Unidos (OFAC) por actividades relacionadas con narcotráfico y lavado de activos.
Las autoridades no señalaron que el exchange como organización estuviera necesariamente involucrado en la estructura investigada, por lo que la investigación se concentra en las cuentas y operaciones identificadas.
CERCA DE 2.000 TRANSACCIONES INTERNACIONALES
El rastreo financiero no se limitó a los criptoactivos.
En Colombia, los investigadores identificaron operaciones por aproximadamente $2,3 billones, realizadas mediante cerca de 2.000 transacciones internacionales.
La hipótesis de las autoridades es que se utilizaron diferentes mecanismos para ingresar, distribuir y movilizar recursos de presunto origen ilícito dentro del sistema financiero colombiano.
También aparecen bajo investigación empresas legalmente constituidas que presuntamente recibían importantes cantidades de dinero procedentes de Estados Unidos.
Estas sociedades habrían sido utilizadas para dar apariencia de legalidad a recursos derivados del narcotráfico y posteriormente incorporarlos a la economía formal.
La existencia legal de una empresa, por sí sola, no implica responsabilidad penal. La Fiscalía deberá determinar qué sociedades y personas participaron efectivamente en las operaciones investigadas y cuál habría sido su conocimiento sobre el origen del dinero.
39 BIENES VALORADOS EN CERCA DE US$12 MILLONES
La operación tuvo además un componente dirigido contra el patrimonio de la presunta organización.
Las autoridades aplicaron medidas de extinción del derecho de dominio sobre 39 bienes, cuyo valor conjunto fue calculado en aproximadamente US$12 millones.
La extinción de dominio es un procedimiento independiente de la responsabilidad penal de los capturados y deberá continuar su trámite ante las autoridades competentes.
El objetivo será determinar si esos activos fueron adquiridos con recursos provenientes de actividades ilícitas, utilizados para desarrollarlas o se encuentran dentro de las demás causales establecidas legalmente.
INVESTIGAN INFILTRACIÓN DE OPERACIONES EN EL PUERTO DE TURBO
Otro frente de la investigación se concentra en Turbo, Antioquia.
Según las autoridades, la organización habría desarrollado actividades de instrumentalización dentro de la zona portuaria con el propósito de obtener acceso a instalaciones y procesos logísticos.
El objetivo presuntamente era aprovechar esa infraestructura para facilitar operaciones relacionadas con el tráfico internacional de cocaína.
La información oficial no precisa cuántos cargamentos habrían salido mediante este mecanismo, qué cantidades de droga estarían relacionadas con la estructura ni cuáles eran sus destinos internacionales.
Estos elementos continúan haciendo parte de las investigaciones.
EL RASTRO DEL DINERO, CLAVE EN LA OPERACIÓN
El brigadier general William Castaño Ramos destacó que la investigación se concentró tanto en las capacidades operativas de la estructura como en su componente financiero.
El seguimiento de las transacciones y la cooperación internacional habrían permitido reconstruir movimientos de recursos, identificar activos y establecer los mecanismos presuntamente utilizados para ocultar ganancias derivadas del narcotráfico.
La Mega Operación Imperium deja así tres cifras centrales bajo investigación: US$180 millones en movimientos de criptoactivos, cerca de $2,3 billones en operaciones financieras en Colombia y 39 bienes valorados aproximadamente en US$12 millones.
Los diez capturados quedaron vinculados a las respectivas actuaciones judiciales y uno de ellos deberá enfrentar además el procedimiento relacionado con la solicitud de extradición presentada por Estados Unidos.
Las cifras financieras corresponden a movimientos y operaciones identificados por los investigadores y no significan que esas cantidades hayan sido incautadas físicamente durante los procedimientos.
Los detenidos conservan la presunción de inocencia y su responsabilidad deberá ser determinada individualmente por las autoridades judiciales competentes.

