Una operación internacional permitió incautar 1.000 kilos de cocaína en el puerto de Salvador, Brasil, y capturar a nueve extranjeros. Según la investigación, el cargamento habría salido del Cauca, cruzado por Putumayo y estaría relacionado con los Comandos de Frontera de las disidencias de las FARC; su valor en mercados internacionales superaría los US$33,7 millones.
Salvador, Brasil. Una tonelada de clorhidrato de cocaína que presuntamente salió de Colombia y tenía como destino final el mercado europeo fue incautada durante una operación internacional desarrollada en el puerto de Salvador, en Brasil.
El procedimiento fue resultado de actividades de investigación e intercambio de información en las que participaron la Dirección de Antinarcóticos de la Policía Nacional de Colombia, autoridades brasileñas y organismos de cooperación internacional.
La operación permitió anticipar la llegada del cargamento al puerto y desplegar el procedimiento que terminó con la incautación de 1.000 kilogramos de clorhidrato de cocaína.
Durante la intervención también fueron capturadas nueve personas extranjeras, cuyas nacionalidades no fueron especificadas en la información suministrada.
LA COCAÍNA HABRÍA SALIDO DEL CAUCA
Las investigaciones permitieron reconstruir preliminarmente la ruta que habría seguido el cargamento antes de llegar a Brasil.
De acuerdo con las autoridades, la cocaína sería procedente del departamento del Cauca y posteriormente habría atravesado Putumayo, en el sur de Colombia.
Desde allí, los responsables habrían utilizado corredores fluviales para movilizar el cargamento hacia la frontera con Brasil.
La droga habría continuado su recorrido por territorio brasileño hasta llegar al puerto de Salvador, uno de los puntos que, según la investigación, pretendía ser utilizado como escala dentro de la operación de narcotráfico.
El objetivo final habría sido sacar la cocaína desde Suramérica con destino a Europa.
La investigación continúa para establecer quiénes participaron en cada una de las etapas de transporte y determinar cómo fue movilizada una cantidad de droga de esta magnitud desde Colombia hasta territorio brasileño.
CARGAMENTO ESTARÍA RELACIONADO CON COMANDOS DE FRONTERA
Las autoridades colombianas relacionan preliminarmente el cargamento con actividades atribuidas a la estructura Comandos de Frontera, perteneciente a las disidencias de las FARC.
Esta posible vinculación forma parte de la investigación y deberá ser sustentada dentro de las actuaciones judiciales correspondientes.
El recorrido señalado por las autoridades, desde Cauca y Putumayo hasta la frontera brasileña, también será objeto de análisis para identificar los corredores utilizados y establecer si existen otros integrantes de la organización involucrados en la operación.
La información obtenida durante el procedimiento podrá servir además para determinar las conexiones internacionales utilizadas para recibir y posteriormente trasladar la cocaína hacia Europa.
CARGAMENTO SUPERARÍA LOS US$33,7 MILLONES
La dimensión económica de la incautación es uno de los principales resultados de la operación.
Según las estimaciones entregadas por las autoridades, la tonelada de cocaína tendría un valor superior a US$33,7 millones en los mercados internacionales.
Además, calcularon que el cargamento habría permitido obtener aproximadamente 2,5 millones de dosis de cocaína para su comercialización.
La incautación representaría así una afectación tanto financiera como logística para la estructura señalada de estar detrás del cargamento.
Las autoridades no precisaron cuál habría sido el valor de la droga antes de salir de Colombia ni cuánto podría alcanzar específicamente después de ingresar al mercado europeo.
NUEVE PERSONAS FUERON CAPTURADAS
El operativo en el puerto de Salvador dejó además nueve personas capturadas.
Todos los detenidos son ciudadanos extranjeros, aunque el reporte no detalla sus nacionalidades, edades ni las funciones que presuntamente cumplían dentro de la operación de narcotráfico.
Los capturados quedaron a disposición de las autoridades competentes para avanzar en su judicialización y establecer su eventual responsabilidad.
La investigación también buscará determinar si existen más personas vinculadas con la movilización del cargamento tanto en Colombia como en Brasil y Europa.
OPERACIÓN CONTÓ CON COOPERACIÓN INTERNACIONAL
La información que permitió detectar la droga fue obtenida mediante un trabajo de cooperación en el que participaron la Dirección de Antinarcóticos de la Policía colombiana, a través de su Unidad de Investigaciones Sensitivas; la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA); el Proyecto de Cooperación Portuaria contra el Tráfico Marítimo y autoridades de Brasil.
El brigadier general William Castaño Ramos, director de Antinarcóticos, destacó que el intercambio de información permitió anticipar los movimientos de la organización y afectar la ruta utilizada para el narcotráfico transnacional.
Los 1.000 kilos de cocaína quedaron bajo control de las autoridades brasileñas, mientras continúan las investigaciones para establecer toda la cadena logística detrás del cargamento, identificar a sus responsables y determinar las conexiones utilizadas para intentar llevar la droga desde Colombia hasta los mercados europeos.

