Ofertas de flores, desayunos sorpresa, perfumes, fincas y planes turísticos son utilizadas como señuelo para robar dinero o información bancaria en internet. La Policía Nacional reportó que durante el último año ha logrado recuperar cerca de $4.800 millones en criptoactivos relacionados con investigaciones por fraude, mientras que en 2026 han sido identificadas más de 3.600 víctimas de estafa.
Bogotá D.C. Una promoción difícil de rechazar, un regalo a mitad de precio o un supuesto mensaje de una empresa de mensajería pueden ser el primer paso de una estafa diseñada para quedarse con el dinero o los datos financieros de una víctima.
La Policía Nacional lanzó una alerta ante el incremento del riesgo durante temporadas comerciales como Amor y Amistad, cuando miles de personas buscan regalos, restaurantes, viajes y diferentes servicios a través de internet y redes sociales.
Según el Centro Cibernético Policial de la DIJIN, los delincuentes aprovechan estas búsquedas para crear anuncios, perfiles, páginas y mensajes que aparentan pertenecer a negocios legítimos.
MÁS DE 3.600 VÍCTIMAS IDENTIFICADAS EN 2026
El balance entregado por las autoridades señala que durante 2026 han sido identificadas más de 3.600 víctimas de estafa.
Las modalidades investigadas son diversas y van desde la comercialización ficticia de productos hasta la creación de páginas fraudulentas diseñadas para obtener información bancaria.
El mayor Rodrigo Acevedo, subjefe del Centro Cibernético Policial de la DIJIN, explicó que entre los productos utilizados como señuelo aparecen flores, desayunos sorpresa y perfumes, además de ofertas relacionadas con fincas y planes turísticos.
Los delincuentes también envían mensajes haciéndose pasar por empresas de mensajería y utilizan enlaces que dirigen a páginas falsas.
DESCUENTOS DEL 50 % Y 70 % PARA PRESIONAR A LA VÍCTIMA
Una de las primeras señales de alerta son las promociones extraordinariamente atractivas.
Los investigadores han identificado anuncios con supuestos descuentos del 50 % o incluso 70 %, acompañados de expresiones como “última oportunidad” o mensajes que buscan generar urgencia.
El objetivo es reducir el tiempo que la persona dedica a comprobar quién está detrás de la oferta y conseguir que realice rápidamente una transferencia o entregue información personal.
Otra señal es encontrarse con un perfil o página desconocida que aparece precisamente después de buscar determinado producto en redes sociales o navegadores.
La coincidencia entre lo que una persona estaba buscando y el anuncio que aparece posteriormente puede generar una falsa sensación de confianza.
UN SOLO ENLACE PUEDE LLEVAR A UNA PÁGINA FALSA
La tercera modalidad advertida está relacionada con los enlaces recibidos mediante mensajes de texto.
Al ingresar, la víctima puede terminar en una página diseñada para imitar un sitio legítimo o establecer contacto directamente con un estafador.
A partir de allí, los responsables buscan convencerla de realizar una consignación o proporcionar datos sensibles relacionados con sus cuentas bancarias.
La Policía recomienda comprobar siempre que la dirección corresponda realmente al sitio oficial de la empresa y evitar ingresar a enlaces enviados desde números desconocidos.
También advierte que nunca deben compartirse contraseñas, códigos de verificación o información bancaria.
CUIDADO CUANDO LA COMPRA TERMINA EN WHATSAPP O TELEGRAM
Otra señal identificada por los investigadores ocurre cuando un supuesto vendedor intenta sacar la conversación de la plataforma donde comenzó la compra.
Si después de encontrar un producto en un sitio de comercio electrónico el vendedor solicita continuar exclusivamente por WhatsApp o Telegram, la persona puede perder mecanismos de protección ofrecidos por la plataforma original.
Antes de transferir dinero, las autoridades recomiendan verificar cuidadosamente el nombre del destinatario y el número de la cuenta.
También aconsejan desconfiar cuando el vendedor exige realizar el pago inmediatamente para evitar supuestamente perder una promoción.
CERCA DE $4.800 MILLONES RECUPERADOS EN CRIPTOACTIVOS
Las investigaciones contra las estructuras dedicadas a este tipo de delitos también han llevado a rastrear activos digitales.
Según el balance de la Policía Nacional, durante el último año se han recuperado cerca de $4.800 millones en criptoactivos relacionados con las investigaciones adelantadas.
La cifra evidencia que algunas operaciones investigadas van mucho más allá de estafadores individuales.
De acuerdo con el Centro Cibernético Policial, existen estructuras organizadas en las que diferentes integrantes cumplen funciones específicas: unos desarrollan portales fraudulentos, otros consiguen personas o cuentas para recibir el dinero y otros se encargan de contactar y convencer a las víctimas.
Algunas de estas organizaciones pueden incluso tener un alcance transnacional, según las investigaciones.
APLICACIONES DE CITAS TAMBIÉN ESTÁN BAJO LA LUPA
La alerta policial no se limita a las compras por internet.
Las autoridades también investigan hechos originados mediante aplicaciones de citas, particularmente casos en los que personas establecen contacto con desconocidos y posteriormente son víctimas de robos.
La Policía señala que varias investigaciones involucran principalmente a ciudadanos extranjeros que, después de encontrarse con su supuesta cita, habrían sido sometidos mediante sustancias para posteriormente despojarlos de sus pertenencias.
Esta práctica es investigada bajo escenarios conocidos como sumisión química. Sin embargo, cada caso requiere análisis médico y judicial para establecer qué sustancia fue utilizada y las circunstancias en las que ocurrió el hecho.
DENUNCIAR PUEDE EVITAR NUEVAS VÍCTIMAS
La Policía insiste en que las denuncias permiten identificar números telefónicos, cuentas bancarias, perfiles de redes sociales y páginas utilizadas repetidamente para cometer fraudes.
Quienes tengan dudas sobre un enlace o mensaje pueden acudir al CAI Virtual de la Policía Nacional para solicitar orientación y verificar posibles riesgos.
La principal recomendación antes de comprar, reservar o transferir dinero es sencilla: comprobar primero quién recibe el pago, verificar el sitio utilizado y desconfiar de cualquier oferta que presione para tomar una decisión inmediata.
En internet, unos minutos dedicados a comprobar la autenticidad de una oferta pueden marcar la diferencia entre conseguir un descuento y convertirse en una nueva víctima de estafa.

