Una auditoría interna, compras offshore y presuntos amaños contractuales desatan tormenta al interior de la petrolera estatal más grande del país.
Una tormenta de grandes proporciones sacude a Ecopetrol, la joya estatal del sector energético colombiano, tras la revelación de una auditoría interna que destapa serias irregularidades en la gestión de Ricardo Roa, actual presidente de la compañía y exgerente de la campaña presidencial de Gustavo Petro.
La investigación, liderada por la firma estadounidense Covington & Burling LLP, fue contratada por un valor de 5,875 millones de dólares, sin contar con la autorización formal de la Junta Directiva de Ecopetrol, lo que desató alarmas tanto al interior de la compañía como entre sectores políticos y económicos.
🧾 El origen del escándalo: auditoría por presunto daño reputacional
La firma extranjera fue vinculada para analizar el daño reputacional y los riesgos jurídicos que recaen sobre Ecopetrol por la permanencia de Roa en el cargo, luego de que se conocieran investigaciones disciplinarias y judiciales en su contra, derivadas de presuntas irregularidades cuando fue gerente de la campaña presidencial de Gustavo Petro.
El informe preliminar plantea escenarios de riesgo sobre la gobernanza corporativa, el uso de recursos públicos, y la credibilidad internacional de la empresa, especialmente ante inversionistas extranjeros que consideran esencial la transparencia en la gestión de la empresa más valiosa del país.
🏘️ Compras offshore y sospechas contractuales
Uno de los focos más polémicos de la auditoría apunta a una lujosa compra inmobiliaria realizada por Roa a través de una sociedad offshore, lo que ha generado dudas sobre el origen de los fondos y su posible ocultamiento de información patrimonial. La operación, aunque no ha sido judicializada aún, ya está en la mira de organismos de control.
Adicionalmente, se investigan presuntas irregularidades en la adjudicación de contratos al interior de Ecopetrol, con indicios de amaños y direccionamientos que podrían haber favorecido a aliados políticos o contratistas cercanos al actual Gobierno.
⚖️ La Procuraduría entra en escena
La Procuraduría General de la Nación también ha solicitado sanciones disciplinarias contra Ricardo Roa, al considerar que violó los topes electorales permitidos por ley durante su paso como gerente de la campaña presidencial, lo que podría derivar no solo en consecuencias disciplinarias, sino en una eventual inhabilidad para ocupar cargos públicos.
Este nuevo frente legal se suma al creciente desgaste institucional en la alta gerencia de Ecopetrol, al tiempo que sectores de la oposición y algunos congresistas exigen su renuncia inmediata por pérdida de gobernabilidad y daño al patrimonio público.
📉 Impacto financiero y desplome de utilidades
Mientras el escándalo crece, las finanzas de Ecopetrol también pasan por momentos difíciles. En el primer trimestre de 2025, la compañía registró una caída del 22,1% en sus utilidades, motivada principalmente por la baja en los precios internacionales del petróleo, pero agravada por la incertidumbre interna y los ruidos políticos que afectan la estabilidad de la empresa.
La presión sobre los mercados, las alertas de agencias calificadoras y la incertidumbre de los inversionistas han encendido las alarmas en el sector energético, donde se teme un deterioro de la reputación corporativa que podría afectar incluso la proyección de nuevos negocios o alianzas internacionales.
⏳ ¿Renuncia en el horizonte?
El panorama de Ricardo Roa es cada vez más complejo. Con múltiples investigaciones en curso, pérdida de respaldo dentro de la Junta Directiva y una creciente presión social y política, su continuidad al frente de Ecopetrol pende de un hilo.
La crisis en la cúpula de la petrolera estatal amenaza con convertirse en un nuevo dolor de cabeza para el gobierno nacional, que ve tambalear una de sus fichas más visibles en el mundo empresarial, en medio de un contexto ya marcado por tensiones institucionales y escándalos de gobernabilidad.
Lo que está en juego no es solo una presidencia: es la confianza de una nación en su empresa insignia.

