Las principales centrales obreras de Colombia anunciaron un paro nacional de 48 horas para los días 28 y 29 de mayo de 2025, como muestra de respaldo a la propuesta de consulta popular impulsada por el Gobierno Nacional. Esta decisión fue tomada durante la Cumbre Social, Política y Popular, que reunió a organizaciones sindicales, sociales, indígenas, campesinas, estudiantiles y académicas de todo el país.
El anuncio se produce en medio del descontento que ha generado el hundimiento de la propuesta de consulta popular en el Senado, hecho que diversos sectores han calificado como una negación de la voluntad del pueblo de pronunciarse sobre temas claves de reforma social. Las organizaciones convocantes aseguran que esta movilización tiene como objetivo defender el derecho ciudadano a decidir sobre transformaciones fundamentales para el país.
Durante la cumbre, se definieron también nuevas estrategias de movilización. Se anunció un segundo paro nacional, esta vez de 24 horas, programado para el 11 de junio, que incluirá caravanas provenientes de diferentes regiones hacia las principales capitales del país. Además, se promoverán cabildos abiertos y movilizaciones territoriales para continuar visibilizando el respaldo a la consulta popular.
Los organizadores del paro afirmaron que esta será una jornada pacífica y democrática, y que la protesta no solo busca presionar al Congreso, sino también fortalecer el poder popular desde las bases sociales. Se llamó a todos los sectores a sumarse, incluidos trabajadores, campesinos, jóvenes, estudiantes, pueblos indígenas, mujeres y movimientos sociales urbanos.
El presidente Gustavo Petro ha reiterado que insistirá en la consulta popular, y anunció que el Gobierno presentará una nueva solicitud ante el Congreso con 16 preguntas relacionadas con el modelo de salud, derechos laborales, licencias, reducción de jornada laboral y dignificación del trabajo. También ha hecho un llamado a la movilización “con arte y sin violencia”, como una forma legítima de expresión ciudadana frente al bloqueo institucional.
El paro nacional de 48 horas representa una muestra del creciente respaldo popular a la agenda de reformas del Gobierno y un mensaje directo al poder legislativo. Las centrales obreras advirtieron que, de continuar la obstrucción en el Congreso, no descartan convocar una huelga nacional indefinida en defensa de los derechos del pueblo colombiano.

